CONTRASTES



Toca aquí

Dios usa la soledad
para enseñarnos la importancia de la convivencia;
usa la rabia
para mostrarnos el infinito valor de la paz;
usa el tedio
para resaltar la importancia de la aventura;
usa el silencio
para enseñarnos la responsabilidad de las palabras;
usa el cansancio
para ayudarnos a comprender el valor de despertar cada mañana
y la bendición del trabajo;
usa la enfermedad
para recordarnos la bendición de la salud;
usa el fuego
para enseñarnos el poder del agua contra el desastre
y a éste, para mostrarnos el valor de la solidaridad;
usa la muerte
para revelarnos la importancia de la vida.

Dios se manifiesta a través de los contrastes de la existencia, porque,
¿qué sería la vida sin estos contrastes?
Nada: tan solo un murmullo en la infinita vastedad del tiempo
y del universo.

La vida es, en sí misma, el contraste más profundo del universo.
Escasa, sí, pero tan poderosa
que, cuando aparece, transforma el silencio y la oscuridad
en armonía infinita de posibilidades hacia la perfección.

¡Sí! La vida no solo es un milagro en el universo:
es la afirmación misma de Dios en él,
y su verdad se revela en las diferencias contrastantes
entre lo inerte de la materia
y aquello que, por misterio y milagro, surge de ella.

Io.


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