Entradas

Mostrando entradas de julio, 2020

Medusa anacrónica y el Sabio Rupéstrico

Imagen
Porque sólo somos pasto en las fauces del insaciable olvido, pasto para la rumia eterna del insaciable caos, por eso (…) quiero a la eternidad como a una paloma que se escapa de entre mis manos, y así, todo se alejará en la muerte, se esconderá en la muerte sin importar si es hoy, si fue ayer o si será mañana o por siempre. (…) Por eso, dame el infinito como flor entre mis manos. (Reescritura de fragmentos del Canto primero: Atazor; “El viaje en paracaídas”, Vicente Huidobro 1931) Aquella tarde, caminaba por la calle de Niño Perdido frente al Palacio de las Bellas Artes en la Ciudad de México cuando, de pronto, me encontré con ella: Medusa, la Gorgona. Arrebatada de la vida por la espada de Perseo miles de años atrás, quedaba inexplicablemente frente a mí, en el cruce de vialidades. Pasmada, aturdida en esa realidad ajena a ella, solo atina a caminar junto a la muchedumbre que la ignora, que la mira sin mirar. Se da cuenta de que su terrorífico poder de petrificar ha desaparecido e...

Fantasmas

Imagen
Es común detenerme a observar la trivialidad de los instantes que transcurren, acompañado de la música en mi mente. Siete años atrás, al iniciar el día, llegué a la estación Calle 11 de la Línea 12 del metro de la CDMX y, de pronto, el bullicio de todo aquello se transformó en un capricho.  Escalera de Esche r Toca aquí                                                                                                  Con apuro inicio el día. Salgo a la calle rumbo al trabajo. Llego al parabús y aguardo. Después de unos minutos llega el autobús y subo, convertido en un extraño más acompañando a otros en ese común viaje a cualquier parte; o quizás, en un fantasma inoportuno buscando un lugar cualquiera para hacer ese viaje. Luego, me hundo en mi...

Parafraseando a Balzac

Imagen
¿Alguna vez te has sumergido en la inmensidad del espacio y del tiempo al leer alguna historia? ¿Has volado sin límites sobre el abismo del pasado o del futuro, como sostenido por la mano de un mago? El jardín de las delicias (De tuin der lusten) 1500-1505 El Bosco Si lo hicieras, el alma se asustaría ante ese espectáculo del que es posible vislumbrar infinitas posibilidades, y que nuestra débil memoria es incapaz de atesorar. Pero hay más olvido en toda la obra humana esparcida sobre la faz de la tierra que ceniza humana. Somos solo los restos degenerados de algo mucho más grandioso, despedazados quizá y arrojados al caos por el Creador de todo lo humano. ¿Para qué nuestras glorias, si escapar es entonar el himno de civilizaciones ya muertas? ¿Para qué nuestros odios, si tras espantosas resurrecciones solo nos quedan preguntas? ¿Para qué nuestros amores, si la inmensidad del universo y del tiempo oprime nuestros corazones? Vivimos desarraigados del presente, h...

Engaño

Imagen
Engaño Cuando llegué a la Rue des Ursins, la tarde gris abrumó mis pasos antes de doblar por la esquina que la saturaba de sombras. Sin duda alguna, había llegado al lugar del encuentro. Me detuve por un instante a la entrada de la cafetería y crucé con dificultad su estrecha puerta, al igual que lo hacía la escasa luz que la dibujaba, como en aquella foto de Atget que mi madre atesoró por mucho tiempo. Al reconocerme, alzó la mano para que la viera. Me acerqué y, en cuanto la tuve enfrente, se levantó con dificultad para abrazarme, dejando escapar un largo suspiro de alivio. Nos miramos en silencio, intentando adivinar todo lo que tuvo que pasar hasta antes de este encuentro. Desde ahí, pedí café para acompañar al suyo que, en la espera, había perdido ya su calor. Atento la escuché reconstruir la historia que nos trajo hasta aquí; el descubrimiento de la verdad que, por muchos años, estuvo oculta detrás de todas esas cartas que guardó mi madre, hasta que, de pronto, Mary guardó silenc...

1900

Imagen
Hay que volver al principio siempre que sea necesario, porque tu vida no habrá terminado mientras tengas una buena historia y a alguien a quién contarla. Love Ennio Marricone ...¿Me preguntas si estoy listo para partir? No sé si exista una respuesta, y si la hay, seguramente sería más un deseo con el que no nos conformaríamos. Caminamos por la vida buscando certezas sin encontrarlas, y aquello que se aproxima a ella, termina por decepcionarnos. Míralo de esta forma: cuando estás frente al piano y observas su teclado, puedes tener la certeza de que ahí, sin duda alguna, hay ochenta y ocho teclas y nada más. No son infinitas; nadie puede negarlo. Pero la música que puedes hacer con ellas sí lo es, y eso me gusta porque así sí puedo vivir. Pero, si el teclado fuera infinito, no hay música que puedas tocar en él. Pronto te das cuenta de que te has equivocado de taburete, porque ese es el del piano de Dios. Pretender tocarlo no es posible, porque ahí solo podrías tocar una, solo un...