Sin palabras

 


Fragmentos de una Historia

— No vendrá — pensó, mientras el oscuro trago de la noche atravesaba sus entrañas.

Él, a la distancia, la observaba inmóvil en la entrada del café donde se encontrarían. Incapaz de romper esa distancia que por más de treinta años había hecho del recuerdo una ausencia. Y, sin embargo, ella estaba ahí, como un misterio, incapaz de desdoblar cada pliegue que el tiempo había dejado entre los dos, agrietando el alma hasta romperla y dejarlo sin palabras...

— o —

Sin desearlo, ella decidió terminar con esa espera, murmurando:

— Cierro los ojos y aspiro en el pasado ese perfume de tu carne más secreta, quisiera no abrirlos a este ahora donde leo y fumo y todavía creo estar viviendo. *.

Ya no hubo más tiempo entre sus vidas, y él, absurdamente, la dejaba ir sin más palabras, para siempre.


Io 190821


Fragmento de Tu más profunda piel

En esta vaga vainilla de tabaco que hoy me mancha los dedos se despierta la noche en que tuviste tu primera, tu última pena. Cierro los ojos y aspiro en el pasado ese perfume de tu carne más secreta, quisiera no abrirlos a este ahora donde leo y fumo y todavía creo estar viviendo.

Julio Cortázar

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