El bosque de las palabras (iv): Aprendí
He dejado de preguntarme si habrá un mañana, si habrá alguien que me acompañe en lo que me queda de vida o si acertaré o volveré a equivocarme, o si al dormir, cerrar los ojos sea lo último que haga y si después de esto, se iluminarán de luz al día siguiente para dar un paso más que sirva para derrumbarme o para seguir adelante y así, después de tanto caminar, he descubierto que Dios siempre ha hablado conmigo del mismo modo que lo hace contigo y no nos damos cuenta por que, sus palabras llegan, siempre llegan en infinidad de formas y esta noche, lo ha hecho entre las páginas de un libro:
“De tanto perder aprendí a ganar; de tanto llorar se me dibujó la sonrisa que tengo. Conozco tanto el piso, que sólo miro el cielo. Toqué tantas veces fondo, que cada vez que bajo, ya sé que mañana subiré. Me asombro tanto de como es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo. Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo y saber que soy, buena compañía. Intenté ayudar tantas veces a los demás que, aprendí a que me pidieran ayuda. Traté siempre de que todo fuese perfecto y comprendí que realmente, todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome). Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran. Vi tantos perros correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido. Aprendí que en esta vida nada es seguro, solo la muerte… por eso disfruto el momento y lo que tengo. Aprendí que nadie me pertenece, y aprendí que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar, y que quien realmente está interesado en mí, me lo hará saber a cada momento y contra lo que sea. Aprendí qué la verdadera amistad si existe, pero no es fácil encontrarla y qué quien te ama, te lo demostrará siempre sin necesidad de que se lo pidas. Comprendí que ser fiel no es una obligación, sino un verdadero placer cuando el amor es el dueño de ti. Eso es vivir… La vida es bella con su ir y venir, con sus sabores y sin sabores… Aprendí a vivir y disfrutar cada instante. Aprendí de los errores, pero no vivo pensando en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo que te impide seguir adelante, pues, hay errores irremediables. Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón, pero siempre hay alguien realmente dispuesto a sanarlas con la ayuda de Dios. Aprendí qué caminar de la mano de Dios, todo lo mejora.
Y no te esfuerces demasiado, que las mejores cosas de la vida, suceden cuando menos lo esperas, no las busques, ellas te buscarán… y lo mejor, es que lo mejor, está por venir”
Io 1 03 21
* Texto atribuido a Jorge Luis Borges (0?) Nadine Stair

Así es la vida totalmente de acuerdo, lucha constante con todo, contra todo y contra todos para sobrevivir y lograr disfrutar la vida cuando se pueda, como se pueda y de ser posible todos los días
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