Everybody Wants To Rule The World
Tears
For Fears
Bien
venido a la vida,
no
hay vuelta atrás,
incluso
mientras dormimos te encontrará […]
Tomados
de la mano,
mientras
los muros se derrumban,
estaré
junto a ti.
Fragmento
Everybody
Wants To Rule The World
Enero de 1985... Aquella noche, la vida empezaba entre miradas.
Lo sé, veintisiete años no son pocos, pero
tampoco lo eran tantos a esa edad cuando mirar hacia el futuro, no tenía
sentido. La vida era un "ahora", y aquel horizonte del futuro tan
lejano, parecía que nunca llegaría. Entender todo esto, me ha llevado cuarenta
años de vida y experiencias y, aun así, no sé si lo he entendido del todo.
Avanzamos día con día entre sueños,
realidades y casualidades que ignoramos. Vivimos en la fantasía de creer que
decidimos un rumbo, cuando gran parte de este se ha dado sobre un piso que no
miramos.
Y ahí estaba yo, al inicio de “algo”,
entre el tumulto, intentando adaptarme y, por qué no, disfrutar de la música o,
tal vez, encontrar la forma de escapar de todo aquello. Fue entonces cuando
nuestras miradas se encontraron. La música se interrumpió y aquella pista se
despejó, dejando libre nuestro encuentro. Aun ahora no lo entiendo: mientras
avanzaba, busqué en mi cartera una tarjeta con mi nombre impreso y cuando
estuve frente a ella se la di.
Sonrió, no sé si porque aquello le causaba
gracia por lo absurdo o por una simple cortesía ante una “presentación” tan
fuera de lugar.
—¿Adrián? —preguntó al fin.
Segundos después añadió
—Irene.
Ya no supe qué decir al descubrir lo
absurdo de mi actuación. Entonces la música regresó y solo pude decir:
—¿Quieres bailar?
A partir de ese momento, la noche transcurrió entre la música que bailamos y las pocas palabras que pudimos intercambiar. Al despedirnos, no hubo un acuerdo para otro encuentro, solo un "hasta luego".
Mientras conducía de regreso a casa, descubrí que esto último había sido otra de mis torpezas de esa noche. ¿Cómo le haría para encontrarme con ella otra vez? Sí lo supe de inmediato, tendría que regresar al día siguiente pero... ¿con cuál pretexto?
--------
El principio de todo
Aquella tarde, antes de encontrarme con
Irene, regresaba de una competencia y no deseaba acompañar a Armando y a su
esposa a aquella boda. Busqué escaparme de ese compromiso, argumentando una
lesión que, además de incómoda, no me dejaría divertirme. Lo cierto es que no
deseaba salir esa noche, y en cuanto tocó la puerta, le dije a Armando:
—No iré, toma las llaves del auto.
No hubo más explicaciones; finalmente
aceptó mi negativa. Sin embargo, después de unos minutos, regresó y ya no pude
negarme. Esperaron a que me vistiera para la fiesta y nos fuimos rápidamente
para estar a tiempo en la ceremonia.
Y así comenzó esta historia de cuarenta y
tantos años, hecha de anhelos, sueños y casualidades que nos muestran lo
absurdo que es pensar que lo controlamos todo, que podemos dirigir nuestra vida
hacia un futuro cierto y seguro. Y donde, más que nada, jamás nos cuestionamos
si en ese andar habría luchas que nos romperían el alma.
Esta historia aún no termina. Solo pulsa sobre el texto:
Io
20 0925
**Everybody Wants to Rule the World es una canción clásica de Tears for Fears, una banda británica de new wave y synth-pop. Lanzada en 1985, es uno de sus éxitos más famosos y duraderos.
La letra, escrita por Roland Orzabal, Ian Stanley y Chris Hughes, explora temas de poder, control y corrupción. El título mismo es una declaración simple pero poderosa sobre el deseo humano de dominación.
Fue un éxito rotundo, alcanzando los primeros puestos de las listas en varios países y consolidando el lugar de Tears for Fears en la historia de la música. La melodía optimista y pegadiza de la canción, combinada con su letra más seria y profunda, es parte de lo que la hace tan memorable.
Comentarios
Publicar un comentario