Mi gato
Pierdo amigos según las sumas y las restas. (…) Mis cuadrúpedos de hoy no son hermosos, no se estiran bajo ningún sol que al cabo los fastidie; me ignoran cuando los llamo (…) entre una ventana y otra pueden inventarse un país
Hemos pasado la mañana juntos ignorándonos,
él, inmutable como esfinge milenaria y yo,
deslizando mi mano sobre sus sueños.
Lo observo impávido* y no comprendo,
¿acaso sueña?
Silencio es la respuesta.
De pronto se levanta,
se estira mostrándome sus garras y bostezando su larga lengua que luego,
con pulcritud la acomoda entre el marfil de sus colmillos.
Me mira por un instante e imagino absurdamente que algo me dirá,
pero con indiferencia se levanta, se aleja y, de un salto,
alcanza la ventana de al lado.
De nada valdrá que le llame, que grite su nombre porque,
desde donde ahora me ignora, construye su otra historia,
esa que no conoceré, no por desearlo, sino porque no es la nuestra.
Io.
Jul 20
-------
* Impávido: Que no se altera, perturba o muestra emoción alguna ante una impresión o estímulo externo que normalmente producen turbación, desencadenan una emoción o inducen a determinada acción.
Comentarios
Publicar un comentario