El mar, siempre el mar
Foto: Alexander59 Antes de iniciar la lectura Pulsa el Ícono de YouTube Quien mira el mar lo ve por primera vez, siempre. J.L. Borges Nací en el Distrito Federal en 1958. A los seis años, el mar me encontró por primera vez y no fue precisamente amable. Mi madre me dejó en la arena con una advertencia clara: «no irás más allá de donde las olas mojen tus pies». Como era de esperarse, no obedecí. Para mala fortuna de los adultos que padecieron mis travesuras en aquellos años, un guardavidas logró rescatarme antes de que el cansancio y la desesperación me hundieran. Aquel día aprendí una lección temprana: lo que nos hunde en el mar —y en la vida— no son las olas ni las corrientes, sino la rendición que nace de esas dos flaquezas. Antes de continuar, debo hacer dos precisiones: primero: que fui un niño tan entregado a las travesuras que cua...